Gracias JJDawncer, no había oído esa expresión tan juvenil de nadie que comentan, y eso es exactamente lo que dije cuando lo leí hace un rato, había olvidado que yo lo escribí hace muuucho... Por eso escribo ahora y espero no desilucionarlos.
Saludos
Mariau illescas
***

Todavía no podía ver con claridad lo que hacía unos cuantos días había olvidado, casi no recordaba cuando todavía su relación con Frank no había tornado a ser peligrosamente dolorosa, sus mejores momentos, parecía que de tanto llorar sus ojos tendieron a ser borrosos, incluyendo la mente, porque los recuerdos que forzaba a mostrar se miraban lejanos, barridos por una tormenta, muy parecida a la lluvia de la tele, aunque bien no habría mucha diferencia porque su cabeza estaba destruída, no sólo por el dolor físico que había provocado la calentura que llevaba, sino por el hecho de no poder recordar, muy parecido al momento después de tener una pesadilla cuando al estar medio dormido, no se piensa con todos los sentidos, y el miedo a las ideas espontáneas eran amedrantadoras. Pero como premunición su mente atravesó un laberinto que llegó hasta ése recuerdo...
-Basta Frank! No puedo parar de reir! -gritaba Mariau al sentir ya dolor en el abdomen
-Y sabes bien que tu lo presenciaste -le advirtió - amor, no se porque ries si en ese momento estabas muerta de la preocupación, aunque el chico no te miró tanto cuando ése cachorro le bajó los pantalones.
-jajajajaja... -La risa no cesaba, hasta unos minutos después que entraron a una heladería.
El lugar era amplio, con cuadros de los tipos de helados que vendían, las mesas que habían eran de aluminio, frías, pero cómodas, se sentaron cerca del ventanal y charlaron.
-Que hermoso está el día! y lo mejor es que lo pasaré con mi lindo novio -ella lo besó levemente y le tendió la mano, el la recibió cariñosamente guardándola con su mano derecha cerca de su pecho, y con el dorso de la otra mano, le acarició levemente los labios y la mejilla, ella soltó su otra mano y tomó su izquierda besándola mientras cerraba los ojos, al abrirlos lo observó y dejó su mano en la mesa y se acomodó el cabello.
-Te ves hermosa con ése vestido -ella no pudo evitar sonreir algo avergonzada. -Luces atractiva
-Boberías! Tu eres un chico muy atractivo, y lo mejor que te tengo sólo para mí. Pero Cómo va todo con tu madre -preguntó tranquilamente, el pareció agobiado -Te haz portado bien -sonrió
-Siempre lo hago, no se por qué preguntas -dijo disimulando
-No se, es que tengo ratos de no verle, creo que sólo la he visto dos o tres veces en mi vida, deberías invitarme para verle -dijo burlona -Siempre te la pasas en mi casa o fuera. Qué vergüenza! creerá que te quiero robar para mí!
-Mira, no se ella lo que piense, pero a mí no me molestaría que lo hicieras. Sería un placer!, pero después me darías mi abono...-la observó pícaro
-jaja, pobre tu madre, no, No me atrevería! Tu eres su pastelito, su pedacito de cielo, su chiquitín, a quién dará los mimos? -
-No te preocupes, Trixie estaría contenta de poseer mi lugar
-Estás conciente de que es tu perrita no? -le dijo aguantádose la risa
-Claro! Por qué, quiéres adoptarme?? -ella se rió moderadamente, y él besó su mejilla mientras dejaba de reír.
El chico de la orden se arrimó a la mesa, Frank se reía y Mariau trataba de hacerle callar ante la presencia del chico.
-Qué desean? -dijo después de entregarles los libritos
- A mí un helado doble de naranja holandesa con muchas cerezas por favor -dijo Mariau bajando las fotos de los helados, Frank enarcó una ceja con incredubilidad.
-Bueno, yo eligo una copa con sabor a limón con stracciatella y avellanas -y enseguida el chico se fué - Otra vez pedirás lo mismo? Humm...me asombra que no te hayas vuelto una naranjita.
-Lo dices porque estoy gorda lo sé -Mariau se rió en su interior y puso cara de enfadada.
-Claro que no cariño, y sabes que no lo eres, sólo te gusta hacerme enojar y no te dejaré...esta vez -el sonrió notándose lindo para ella. Su novia pareció asombrarse, normalmente Frank cedía a ésos juegos para después tener una excusa para besar a su chica en público y mayor fué el asombro de ésta al oír -Tengo algo muy importante que decirte
-Yo también -afirmó, Frank levantó las cejas -Pero tu lo deseaste primero, adelante...
-Si, -se compuso la garganta - Yo sé que hemos pasado poco tiempo siendo novios, pero tu bien sabes que te amo más allá del tiempo, porque estoy seguro que mi amor estaba guardado o latente antes de conocerte, te digo que con ésto que tenemos me gustaría que fuera para más... -Mientras Frank pensaba que lo estaba arruinando todo, una chispita se encendiió - Demonios! Te amo demasiado para no dejar de decirlo todo el tiempo, me tienen hecho loco, pero una locura no muy diferente de los dementes, mi amor está creado sólo para tí y lo controlas todo!, No sabes lo difícil que es dejarte cada tarde después de pasar ratos hermosísimos contigo, me da la impresión que mañana te irás de la ciudad con ésos tus locuras adolescentes, incluso he pensado atarte para que no te vayas de mí y por éso es de locos, porque cuando estoy solo pienso esas dmencias y cuando estoy aquí, donde perteneee-zco -De la rapidez con la que hablaba tartamudeó, pero las palabras siguieron flueyendo - cuando estoy aquí contigo ssólo pienso en sentirlo y cuando te dejo ni pienso sólo recuerdo lo que viví, pero no es suficiente. Por eso te digo que aunque parezca anticuado o incluso después te rías de mi tontibilidad...debía decirlo, parecido a eso te amo.
Ella se quedó petrificada.
-Yo te amo también -fué lo que se le ocurrió -Es sólo que siento y no pienso...por esa razón soy parte de tí.
Frank la observó con ojos brillantes, se mordió el labio y a mariau le atravesó un espamo de felicidad, ella se perdió obviando a las personas, sólo ésa cara tan hermosa dibujada con un lápiz invisible, y tan clara y limpia. Frank tomó la mano del ser de enfrente y la besó despacio para luego sin dejar de tenderla la miró, lo que hizo casi desvancer a su novia. El mesero pasó casi invisible ante ellos que casi no hablaron sólo se miraban con la desnudez de los ojos amantes. Se levantaron, pagaron y caminaron por el parque. Cuando los dos comenzaron a comer el helado respectivo, ellos seguían sin hablarse, cuando sorpendió:
-No sé como decirlo, yo...es que me entero que bueno...
-Dímelo amor -recomendó tranquilo
-Es que..Sigo siendo virgen -dijo ella. Frank tardó una cucharada de helado para comprender. Cuando se lamía los labios quitándose los restos de avellana admitió:
-no entiendo, pero si tu y yo...
-Lo sigo siendo - le adelaantó, que para ella era un alivio
-Cómo sabes? -preguntó confundido
-Pues...por casualidad ayer fuí a... y bueno...oye Me das a probar de tu helado? -dijo concentrándose en el helado de nombre raro. -Es cierto que es el sabor del mes?
-Eso es algo extraño, pero puede ser que sea lo mejor... -mariau se desconcertó, pero hizo caso omiso - ah si, como quieras -en su vos se notó un tono diferente.
-Te importa? -preguntó
-Claro que no!, es sólo que...bahh! no me hagas caso, ten -dijo alzándole una cucharada generosa de helado, mariau lo probó sin tomar la cuchara.
-Me toca a mí -dijo él, ella escogía las cerezas más grandes y al voltearse su novio le arrebató los labios, que se movían sinsentido, su boca estaba fría, muy diferente, algo más cerca de lo común, en el sentido de que otras veces estaba más distraído. Él la tomó de la cintura con las dos manos y la acercó hacia sí mismo, ella no se movió por su cuenta, seguía con los brazos abajo sosteniéndo el helado, ella había oído que abrir los ojos mientras se besaban era mala educación, pero no se pudo resistir y lo observó, nunca lo ahbía visto con los ojos cerrados, algo que le daba indudablemente una apariencia angelical, sus cejas estana fruncidas, sus labios eran ansiosos y desesperados, sus párpados claros con ésas sus pestañas largas, se encontraban tristes, lo que hizo que sus labios se detuvieran, sintió un fuerte escalofrío en el pecho, una sensación de agujero. Frank con la respiración agitada preguntó:
-Qué sucede? Ocurre algo?
-Qué te pasa a tí que yo no comprendo, qué te entristece? -masculló sin aliento, con los ojos apunto de derramar tristeza -Acaso ocurre algo que no sé? No me gusta lo que siento en tu boca, la desesperación. NO ME VOY A IR DE TÍ! -vociferó -Estoy aquí !- lo abrazó fuertemente y lo besó con dulzura, un beso lento lleno de lagrimas que escurrian sin saber por qué, sólo algo sucedía y ella no lo comprendía.